5 trucos para comer de forma más saludable fácilmente

¿Cuántas veces hemos comido cualquier guarrería poco saludable con la excusa de no tener ganas de cocinar, "hoy estoy sola a comer" o "me da pereza ensuciar cacharros"?
Seguro que han sido muchas, yo reconozco que me ha pasado más veces de lo que me gustaría…

Pero, si nos ponemos a pensar, comer de forma más saludable no es tan complicado como puede parecer, sólo es cuestión de hacer la compra con cabeza, organizarse un poco y sentido común.

No obstante, como en todo, siempre hay pequeños trucos que nos lo hacen más fácil y llevadero, así que hoy os traigo 5 trucos que os pueden ayudar a mejorar vuestra forma de alimentaros.

Porque no hay que olvidar que somos lo que comemos, y, aunque no tengamos problemas de peso o intolerancias de algún tipo, nunca está demás cuidarse un poquito que, a fin de cuentas, nuestro cuerpo es para toda la vida.

Por si esto fuera poco, nuestra alimentación también influye en el estado de la piel con lo que, si mejoramos nuestros hábitos, podremos disfrutar de una piel mucho más joven y luminosa.

1. Ten siempre fruta fresca, pelada y cortada, lista para tomar en la nevera
















De esta forma, cuando nos apetezca picar algo entre horas, no nos dará pereza prepararnos la fruta ni acabaremos comiendo cualquier cosa con tal de no hacerlo.

Es importante que utilicéis fruta que no se oxide, porque sino, creedme que, cuando la veáis, no os apetecerá nada de nada comerla.
Ahora que es temporada de fresas, estas son una buena opción, el pomelo chino o de miel también se conserva estupendamente o la piña, por poner algún ejemplo.

En verano, también podéis congelarla en lugar de refrigerarla, lo rica qué llega a estar la sandía bien fresquita y, además, como hace mucho calor, enseguida se descongela y no queda dura.

2. Congela verdura, fruta de temporada y piezas grandes que dan para más de una ración


Así podrás consumirla en cualquier época de año, te ahorrarás algo de dinero y consumirás más variedad de verduras.

Porque a quien no le ha pasado que no ha comprado una calabaza o una coliflor porque son enormes y en casa sólo somos uno o dos? Como no es plan de comer coliflor 3 días seguidos, congelarla es una buena opción.

En el caso de la mayoría de verduras, puedes optar por congelarlas tras hervirlas entre 5 y 10 minutos, dependiendo del tiempo de cocción, o hechas puré en un molde para cubitos.
También se pueden congelar en otro recipiente, pero así ya las tenemos en porciones.
Esto también sirve para la fruta, o, incluso para tener zumos, batidos y smoothies siempre listos para tomar y sin que pierdan vitaminas. 

Para congelar la fruta sólo hay que lavarla y limpiarla si es necesario, cortarla en el caso de piezas grandes, y guardar en un recipiente hermético.
También puede triturarse y congelar en moldes de cubitos, es muy práctico.

3. Añádele un poco de pepino o limón al agua.


Si bebes menos de lo que deberías o te suele dar pereza, como le da un poco de sabor, es más apetecible y acabas bebiendo más

El agua  también se puede aromatizar con casi cualquier tipo de fruta fresas, arándanos, manzana, melocotón, lo que tu quieras.
Y, si le pones sólo limón, además, es ideal para cuando estamos mal del estómago.

En otros países es muy habitual encontrar aguas aromatizadas en mucha variedad de sabores, sobre todo en Francia, pero muchas de ellas llevan azúcar, así que, si queréis aseguraros, mirad bien los ingredientes que figuran en la etiqueta.

4. Sirve la comida en el plato y no lleves la fuente a la mesa.

Evitarás la tentación de repetir porque sí, aún estando ya saciad@ de hambre.
Puede parecer una tontería pero; si tenemos que levantarnos, ir a la cocina, coger la comida y volver a la mesa; lo pensamos más antes de ir a por otro plato.

5. Mejor tomar la fruta y la verdura tal cual, sin triturar, que en forma de zumo o puré.

¿Desayunarías 3 naranjas? Yo al menos no, una y gracias. 
Pero, y si es un vaso grande de zumo de naranja? la cosa cambia, sigue siendo el zumo de 3 naranjas, pero nos lo bebemos como si nada.

Lo mismo pasa con los purés de verduras, si tuviéramos que comernos la misma cantidad de verduras que lleva una porción de puré, dejaríamos la mitad.

Además, aunque los zumos, batidos, cremas y sopas, están bien para ir variando y no comer siempre lo mismo, en el triturado las frutas y las verduras pierden algunas de sus propiedades, sobretodo si previamente han sido cocidas en exceso.

Espero que os hayan sido útiles y próximamente vendré con más!
¿Tenéis algún que otro truco para que os sea más fácil comer de forma saludable?