Carrot Cake light al estilo neoyorquino

¿ No te ha pasado nunca ir andando por la calle y encontrarte con un escaparate de pastelería, de estos que no te sacas de la cabeza en todo el día por mucho que hayas comido? Tras pasar de largo, estoy segura de que somos muchísimas las que padecemos mono de dulce por un rato largo.

Y es que, para qué negarlo, a nadie le amarga un dulce y no se puede resistirse a él siempre.
Así que, en lugar de intentar obviar que el dulce existe, que, créeme, no funciona, por qué no hacer nuestros propios dulces ligeros?

Ya se que lo primero que os vendrá a la cabeza es que los dulces light son malísimos de sabor, pero, y si te dijera que la tarta de la foto no lleva azúcar ni mantequilla, sólo lleva una cucharada sopera de aceite, y que está hecha con harina integral y zanahoria?

Lo bueno es que, si no te lo dijera y la probases, apenas notarías la diferencia con otra cuyos ingredientes fueran más tradicionales. Además, está riquísima, de verdad!

¿De que se trata pues? más allá de la tarta y la receta, que os dejo más abajo, se trata de intentar buscar alternativas más ligeras y saludables a aquello que nos gusta para no tener que renunciar siempre a comerlo

Si pensáis un poco y dejáis ir vuestra imaginación, ya veréis que no es nada difícil y se puede hacer con casi todo, no sólo con los dulces.
De vez en cuando, yo también iré subiendo recetas ligeras al blog y, si elaboráis alguna de ellas, no dudéis en mandarme vuestra foto y enlace, si tenéis blog, que publicaré un recopilatotio de todas las que me mandéis.

Ahora sí, os dejo con la receta, que es una adaptación de la del libro "Nueva York, Las Recetas de culto", regalo de una buena amiga. Espero que os guste y ya sabéis, que sea light no es la excusa para comer el doble!!! Nos vemos el viernes!!

INGREDIENTES

Preparación líquida:

- 65 g. de tagatosa / 90 ml de sirope de agave / 130 g. de azúcar moreno.
- 4 huevos medianos a temperatura ambiente.
- 1 cucharada sopera de aceite de girasol u otro aceite que no tenga un sabor muy fuerte.
- el zumo y la ralladura de la piel de media naranja.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Ingredientes secos:

- 240 g. de harina integral de espelta o la harina que prefiráis.
- 1 cucharada sopera rasa de levadura en polvo.
- 1 cucharada sopera rasa de canela recién molida.
- 4 pizcas de nuez moscada molida.
- 4 pizcas de cardamomo molido.
- 2 pizcas de pimienta negra recién molida.
- 4 pizcas de sal.

Relleno:

- 240 g. de zanahoria pelada y rallada bien fina (aproximadamente 4 unidades).
- 2 cucharadas soperas de nueces troceadas.
- 2 cucharadas soperas de pasas.

Frosting:

- 125 g. de queso crema 0%.
- 3 cucharadas soperas de miel.
- 1 cucharada sopera de canela recién molida.                                          

PREPARACIÓN

Precalentar el horno a 180ºC.
En un bol, batir los ingredientes de la preparación líquida hasta formar una mezcla de textura homogénea.
En otro recipiente, mezclar los ingredientes secos e incorporarlos a la mezcla anterior, sin batir en exceso la masa.
Por último, añadir la zanahoria rallada y los frutos secos, removiendo para que queden bien repartidos.
Engrasar y enharinar un molde de 22 cm de diámetro y llenarlo con hasta 3/4 partes con la masa.
Hornear durante 40 minutos y, una vez transcurridos y tras comprobar su estado de cocción, sacar del horno y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.

Frosting:

Mezclar el queso crema con la miel y la canela sin batirlo en exceso, de lo contrario se volverá demasiado líquido, y, si el color no queda completamente igual en todo el glaseado no importa.
Refrigerar 10 minutos y extender sobre la tarta con la ayuda de una espátula o un cuchillo de untar.