Despídete de las agujetas para siempre

Generalmente hay la creencia popular de que, si hacemos mucho ejercicio, al día siguiente tendremos agujetas sí o sí.
Y creo que, si os preguntara si hay alguna forma de evitar la agujetas, la mayoría contestaríais que no y un pequeño porcentaje mencionaría algún que otro remedio popular tipo beber agua con azúcar después de hacer ejercicio.

Nada más alejado de la realidad, las molestas agujetas pueden evitarse y, si tomamos las precauciones adecuadas y realizamos ejercicio de forma correcta, no tenemos porque padecerlas.
Otra cosa es el dolor muscular, de este no os libraréis, pero no es ni mucho menos tan molesto como las agujetas. Es otro tipo de dolor, más general, menos intenso y no tan localizado.


10 CONSEJOS PARA NO PADECER AGUJETAS


1. Estira bien antes y después de hacer ejercicio 

Da igual el deporte que practiques, que lo hagas esporádicamente o de forma regular, a nivel de principiante o rozando lo profesional, siempre hay que estirar antes y después, si por ello tienes que acortar el tiempo de entrenamiento no pasa absolutamente nada, pero nunca te saltes este paso.
Ya no solo para prevenir las agujetas, sino para evitarte futuras lesiones. Cuando creas que ya has estirado suficiente, estira un poco más, te sorprenderás de lo bien que va.

2. Hidrátate
agua

Ya se que, dependiendo del deporte que practiques, es un rollo ir con la botella de agua a todas partes, pero, una correcta hidratación te permitirá rendir mucho más y mejor y optimizar los resultados de tu entrenamiento. ¿Qué te cuesta beber agua? prueba a aromatizarla con tu fruta favorita.

3. Dúchate con calma al terminar el entrenamiento

Cuando terminamos de entrenar, suelen venir las prisas, el querer llegar a casa pronto, la pereza de salir con el pelo chorreando, y aparecen mil y una excusas para postergar el momento ducha.
Créeme, lo mejor que puedes hacer es tomarte con calma este momento, ducharte tranquilamente y sin prisas y terminar la ducha con un poco de agua fría, sobretodo en las piernas y en las zonas que hayas trabajado más intensivamente. Saldrás como nueva.
Y, si por lo que sea, necesitas llegar pronto a casa, no esperes a dejar la cena lista o terminar un sin fin de obligaciones, directamente a la ducha.

4. Mima tu piel

No basta con hidratarte bebiendo agua, cuando hacemos ejercicio sudamos y eliminamos toxinas, así que asegurare de usar un buen gel de baño que no reseque tu piel y que elimine las células muertas.
Puedes encontrarlos con efecto mentolado que son ideales para aliviar el dolor muscular.
Y, no olvides aplicarte crema hidratante una vez salgas de la ducha, su efecto refrescante nos aporta sensación de bienestar y es la mejor forma de evitar o mantener a ralla las tan odiadas celulitis, piel de naranja y estrías.
Si te da pereza, también puedes usar acondicionadores de piel, que se aplican en la ducha, o aceite corporal, un simple aclarado y a secarse.
Recuerda que de vez en cuando toca exfoliar, por muy bueno que sea el gel de baño.

cosméticos5. Intenta ser constante

Si la última vez que practicaste deporte fue en la clase de gimnasia del instituto, no te pongas a correr una maratón de un día para otro, ve aumentando el esfuerzo y la dificultad poco a poco, sino al día siguiente no es que vayas a tener agujetas, es que no te podrás levantar.

6. Ponte calzado cómodo después de entrenar

Aquí debo de reconocer que no soy imparcial, soy una gran fan de las UGG y, si no fuera por el calor, me las pondrías hasta en verano, no hay nada más cómoda y confortable para los pies doloridos.
Pero bueno, si no son de tu agrado, estoy segura que sabrás encontrar tu calzado ideal para este momento pies para qué os quiero.

pies

7. No te olvides de tus pies

Desgraciadamente suelen ser los eternos olvidados hasta que se acerca el verano, ya hablamos de ello en uno de los primeros posts, dedica un rato a cuidarlos, unos pies cansados nunca traen nada bueno.

8. Si sueles padecer dolor muscular aplícate una crema específica para ello

Puedes encontrar gran variedad de ellas en farmacias y tiendas de artículos naturales, y, por mi experiencia personal, puedo decirte que, cuantos menos químicos lleven, más efectivas son.
Una de las que mejor resultado me ha dado, es a base de Arnica y Aloe.
No son productos excesivamente caros y, al aplicarse únicamente en pequeñas zonas, suelen cundir bastante.

9. Asegúrate de ingerir suficientes proteínas

De no ser así, nuestro organismo las obtiene de nuestros músculos con el desgaste y el malestar que esto conlleva.
No digo que te alimentes a base de polvos, pero sí que incluyas suficientes proteínas de origen natural en tu dieta. Piensa que, además, las proteínas son mucho más saciantes que otros alimentos lo que te ayudará a mantener el hambre a ralla y a picotear menos entre horas.

10. Toma algún hidrato antes de entrenar

No hace falta que sea siempre pasta o arroz, también los hay procedentes de frutas y verduras, pero recuerda que son necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.
Si estás siguiendo una dieta baja en hidratos, planifica bien los días que tienes previsto realizar ejercicio y, por si a caso, lleva contigo un par de caramelos, un sobre de azúcar o un poco de fruta seca.


Y vosotras qué remedios usáis para olvidaros de las agujetas del día después? Me ayudáis a ampliar la lista?


¡Nos vemos el miércoles!