Desmontando falsos mitos: la pasta engorda

Antes que nada mil perdones por lo de hoy, tenía esta entrada programada y no se porqué no se ha publicado automáticamente, hasta media tarde no he podido pasarme por el blog y me he dado cuenta muy tarde, súper tarde.

Hoy empiezo una nueva sección en el blog dedicada a desmontar falsos mitos, esos rumores, leyendas negras, y demás habladurías que circulan por el mundo relacionados con la nutrición, el deporte, la cosmética y el ballet, vamos sobre un montón de temas que quedan englobados en la temática del blog.

He elegido para empezar el mito de que la pasta engorda y, no, no voy a contestar lo de que no es la pasta la que engorda sino tu…. sino que la pasta en sí no te va a engordar, esto dependerá de con qué la acompañes y cuando, cómo y qué cantidad comas.

Desde hace unos años, se han puesto muy de moda las dietas a base de proteínas y parece que la pasta y el arroz sean fruto del diablo y responsables de rellenar nuestras cartucheras, y nada de esto es cierto.

No tengo nada en contra de estas dietas, pero de ahí a desterrar estos alimentos al cajón de lo prohibido de por vida va un gran paso.
Ya vimos en el post del azúcar que, si no tenemos ningún problema de salud que lo requiera, no hay motivos para desterrar por completo un alimento de nuestra dieta.
Además, no solo la pasta y el arroz no son malos, sino que también son necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, eso sí, en la cantidad justa, sin pasarnos.

TRUCOS PARA COMER PASTA SIN ENGORDAR

canelones ligeros


1. Tómala al mediodía, nada de cenar pasta a no ser que sea, de verdad, una excepción.

Piensa que, como ya conté, después de cenar apenas gastamos energía, a no ser que trabajes de noche, y no le damos tiempo a quemarla antes de dormir. Adivina a dónde irá mientras duermes?

2. No más de 80 g. por comensal y ración

No te vas a quedar con hambre, te lo aseguro, piensa que la pasta seca aumenta mucho de tamaño al hervirla.

3. A poder ser mejor pasta integral, cada vez hay más en el mercado y seguro que das con una que te guste.

Sacia más, es mejor para nuestro organismo y está mucho menos procesada y adulterada que la convencional.

macarrones ligeros

4. Evita acompañarla siempre de salsa, y, si lo haces, que no sea muy pesada

Olvídate de Carbonaras, Boloñesas, y demás salsas contundentes.
Puedes probar con las ensaladas de pasta ahora que viene el calorcito, o buscar alternativas de salsas vegetales, la de calabaza y nuez moscada casi parece un bechamel!

5. Nada de mezclarla con carne o pescado, ni con proteínas en general 

El organismo no termina de digerir bien y realmente no te hace falta meterte todo esto a tu cuerpo, guarda las proteínas para la hora de cenar.
Un poco de queso tiene un pase, pero nada de echar todo el sobre.
Además, también puedes ponerle queso fresco, no hace falta que sea graso, próximamente os traeré un truco para gratinarlo.

6. Máximo 2-3 veces por semana

Puede parecerte poco pero piensa que también querrás comer arroz, pan, legumbres, cereales, etc. No solo están en la pasta los hidratos. La cuestión, como siempre, es planificarse!

Y tú cómo sueles cocinar la pasta? eres de las que no concibe un plato de pasta sin salsa o le metes cualquier cosa?



Esto ha sido todo por hoy, espero que te haya resultado útil y nos vemos el viernes!